viernes, 30 de mayo de 2014

Baños de sal, la salud en tu casa.

Fuente de los Baños - MONTANEJOS
Seguramente habrás oído hablar miles de veces del poder curativo de los baños termales y de la hidroterapia que se practica en los balnearios. No es casualidad que desde el tiempo de los romanos se construyeran termas públicas allí donde encontraban un manantial de aguas termales o que las reprodujeran artificialmente para beneficiarse de sus efectos saludables. El propio Galeno en el siglo II nos habla de las excelencias curativas de la hidroterapia y los baños de sal. Seguramente, hayas oído hablar también de las sales de baño o incluso, que las hayas utilizado alguna vez pero, ¿sabes cual es su origen y para qué se utilizan?

Propiedades de los baños de sal


El principio curativo de los baños de sal se basa en dos efectos, el primero resulta de sumergirse en agua lo suficientemente caliente para que se abran los poros de la piel y el segundo, a un fenómeno llamado ósmosis por el cual, los líquidos de nuestro cuerpo salen hacia afuera siempre que el líquido exterior contenga mayor proporción de sales que las de nuestro cuerpo. Esto se consigue añadiendo cualquier sal a nuestro baño en las proporciones adecuadas, aunque lo más barato es la sal marina sin refinar que puedes encontrar en cualquier supermercado. La cantidad idónea para una bañera estándar que puede cubicar unos 100 litros, llena hasta la mitad, sería de 2kg de sal. De esta manera conseguiremos una proporción de 20gr. por litro de agua que duplica la proporción salina de nuestros líquidos orgánicos que se estiman en 9 gr. por litro. El agua salada de la bañera forzará a sacar de nuestros cuerpos a través de la piel gran cantidad de líquido y los ácidos contenidos en el mismo. La consecuencia es una diálisis percutánea que ayudará a limpiar nuestro organismo eliminando ácido carbónico, ácidos grasos, ácido úrico, etc.

Efectos sobre la salud

Los efectos en nuestra salud, según explica el médico y oncólogo Alberto Marti Bosch son tan contundentes que puede ser utilizado en enfermos con problemas renales agudos cuando ya las sesiones de hemodiálisis no son eficaces e incluso en el tratamiento contra el cáncer. Gracias a los baños de sal vamos a ser capaces de renovar nuestro líquido intracelular, eliminando gran cantidad de residuos tóxicos consecuencia de nuestro propio metabolismo y regular los niveles de PH de nuestro organismo evitando así que las células puedan convertirse en cancerígenas.

Seguramente no existe un método más efectivo y asequible de asegurarnos una buena salud como los baños de sal.

Indicaciones de los baños de sal

Los baños de sal están indicados, como ya hemos mencionado, para enfermos con deficiencia renal aguda y enfermos de cáncer, pero también va a ser muy efectivo para los siguientes casos:

- Ezcemas
- Hongos
- Candidiasis vaginal
- Dermatitis
- Psoriasis.
- Trastornos reumáticos y articulares
- Retención de líquidos
- Edemas
- Procesos postoperatorios
- Estrés
- Ansiedad
- Insomnio

Los baños de sal están indicado para todo tipo de paciente y a cualquier edad, sin embargo, para personas con movilidad reducida o ancianos, pueden sustituirse los baños de sal  por maniluvios o pediluvios. En este caso el paciente podría sumergir los pies o las manos en un barreño de agua con sal 3 veces al día, con lo que se conseguiría el mismo efecto. La proporción en estos casos sería de 1/4 de kilo de sal para unos 10 litros de agua que pudiera contener el barreño.

Cómo preparar un baño de sal

Abrimos el grifo para llenar la bañera con agua caliente y verteremos la sal. Necesitaremos 2 kilos de sal por bañera, ya que la bañera llena hasta la mitad necesita unos 100 litros de agua y así conseguimos la proporción de 20 gramos de sal por litro. Preferiblemente usaremos sal marina sin refinar. Removeremos bien el agua hasta que se haya diluido completamente la sal y estaremos sumergidos entre 20 y 30 min.

Atención: Es muy importante beber agua en suficiente cantidad después del tratamiento.

En este enlace puedes ver al Dr. Alberto Marti Bosch y su magistral conferencia sobre el tratamiento contra el cáncer. En el mínuto 40:42 del vídeo nos habla de la hidroterapia y los baños de sal.

jueves, 8 de mayo de 2014

Magnesio, un aliado durante el embarazo.

El magnesio es uno de los minerales más importantes de nuestro organismo. Está implicado en más de 300 procesos metabólicos distintos entre los que cabe destacar, la replicación del ADN celular, la fijación del calcio en los huesos, la relajación muscular, la regulación de la presión arterial, etc. La cantidad diaria recomendada para una mujer adulta está en 320 mg. al día, mientras que para una mujer embarazada o en periodo de lactancia, la cantidad necesaria puede llegar a duplicarse con creces, 15 mg./kg al día. Más adelante hablaré de las propiedades del magnesio a título general, pero hoy quiero contaros cómo puede beneficiaros a las mamás que estáis embarazadas o en periodo de lactancia.


- Evita la diabetes gestacional, regulando los niveles de glucosa en sangre incluso cuando hay diabetes tipo II o resistencia a la insulina previos al embarazo.


- Previene los calambres,  ya que participa en la relajación de la musculatura estriada y mejora la circulación sanguínea, sobre todo en las piernas.

- Actúa como un relajante muscular natural, favoreciendo un mejor descanso y aliviando la tensión postural típica del embarazo causado por la hiperlordosis lumbar.

- Evita la calcificación de las arterias, ya que es el encargado de enviar el calcio a los huesos y haciendo que este se fije en los mismos.

- Regula la hipertensión arterial, ya que promueve una mayor elasticidad de las arterias y un mejor funcionamiento del corazón.

- Es eficaz como antiácido, ya que es un potente alcalinizador en los casos de reflujo esofágico y la dispepsias típicas de la gestación.

- Aumenta tus niveles de energía, ya que participa activamente en el Ciclo de Krebs e indirectamente, al propiciar un mejor desacanso durante la noche.

- Evita el estreñimiento, debido a que es capaz de movilizar grandes cantidades de agua hacia los intestinos  ablandando las heces, facilitando el tránsito intestinal.

- Previene la descalcificación en la madre y favorece la formación correcta de los huesos del bebé ya que es imprescindible para que el calcio se fije a los huesos junto con la vitamina D.

- Previene la Osteoporosis, ya que aumentará las reservas minerales de los huesos, que durante la gestación serán utilizados para corregir el nivel de PH del organismo, muy acidificado en esta etapa como consecuencia de la cantidad de residuos metabólicos que generan la madre y el bebé.

- Evita la ansiedad, ya que es un sedante suave natural. Es el mineral anti-estrés por excelencia.

- Previene las varices, ya que al mejorar la circulación sanguínea favorece el retorno venoso de las piernas.

- Previene la eclampsia, una enfermedad que puede poner en peligro la vida de la madre y del bebé.

- Previene el parto prematuro.


Si bien es cierto que se hace mucho énfasis en que durante la gestación es importante tomar ácido fólico y algunos complementos vitamínicos, resulta extraño que nunca se hable de éste mineral. Es cierto que hace falta una mayor cantidad de Calcio durante la gestación pero si no se administra en compañia de Magnesio, éste puede no fijarse en los huesos y resultar contraproducente debido a que puede quedarse depositado en arterias o formar cálculos renales, por poner solo unos ejemplos. Paradójicamente, es en los países occidentales donde más productos lácteos se consumen y más suplementación de calcio se recomienda, donde más incidencia de Osteoporosis existe. Nadie se acuerda del Magnesio que es el "administrador" del Calcio en el organismo.

Lamentablemente, en nuestra dieta actual existe un déficit de Magnesio muy preocupante, debido a que los alimentos que lo contienen, principalmente verduras y frutos secos, no son abonados con Magnesio desde los años 50. Para que os hagáis una idea y atendiendo a los valores nutricionales que por cierto, llevan sin revisarse desde hace más de 40 años, para ingerir la cantidad diaria de Magnesio recomendada en el embarazo deberías comer unos 1000 grs. de espinacas o 400 grs. de almendras, algo que no es demasiado habitual. Sería necesario tomar algún tipo de suplemento como el Citrato de Magnesio.

Para más información o establecer una dieta equilibrada no dudes en contactar conmigo en este enlace.