sábado, 27 de diciembre de 2014

Dulces navideños, un placer saludable.

En Metabolismo y Nutrición estamos convencidos de que los alimentos más saludables que se pueden incluir en nuestra dieta son aquellos que se producen localmente, de forma artesanal y por supuesto, aquellos que son de temporada. Si a todo esto, le sumamos que puedan ser alimentos típicamente tradicionales, habremos acertado plenamente en nuestra elección. Sin duda este es el caso de los dulces navideños que son una fuente de energía y salud en la época más fría del año.

Frutas Desecadas


Tradicionalmente ha sido muy común desecar algunas frutas para poder conservar durante el frío invierno una importante reserva de energía y vitaminas. En estas fechas es típico encontrar en los supermercados los orejones, dátiles, uvas y ciruelas pasas. Algunas tan interesantes como los higos secos que son una fuente muy rica de minerales como el potasio o el calcio. Contienen una gran cantidad de fibra lo que va a facilitar el tránsito intestinal. Son también una rica reserva de vitaminas como la A, que previene el envejecimiento o las vitaminas del grupo B, que ayudan a metabolizar de forma saludable el alto contenido en hidratos de carbono que éstas contienen. Siendo así, que teniendo un alto contenido calórico, éste se aprovecha mejor y no provocan grandes subidas de azúcar en sangre. La gran cantidad de hidratos de carbono que contienen se liberan de forma muy lenta, lo que proporciona a nuestro organismo una gran cantidad de energía durante mucho tiempo y su fibra nos proporciona sensación de saciedad.

Frutos Secos

Durante el crudo invierno la madre naturaleza nos provee de una gran cantidad de frutos secos de temporada. Almendras, piñones, avellanas, nueces y castañas son fáciles de encontrar en cualquier comercio durante estas fechas. Los puestos de castañas asadas callejeros son un elemento navideño muy típico en muchas ciudades de España durante estas fechas, en los que los viandantes pueden comprar estos tradicionales "snacks" energéticos para entrar en calor. Los frutos secos garantizan una gran reserva de energía, de sales minerales y ácidos grasos como el Omega 3 como es el caso de la nueces. Al igual que en el caso de las frutas desecadas no deja de ser interesante mencionar el gran contenido en fibra que éstos poseen y sus propiedades casi medicinales. 

Dulces de Navidad

No podemos terminar el artículo sin mencionar a los dulces artesanos que típicamente se han consumido generación tras generación durante estas fiestas. Nos referimos a productos cuyas materias primas son altamente recomendables para la salud, como son la acertada combinación de la miel y los frutos secos. Así podemos encontrar alimentos como el turrón o el mazapán que nos endulzan las celebraciones navideñas de una forma muy saludable. Hay que resaltar, que cuando hablamos de turrón, nos referimos al blando y al duro. Sabemos que la industria año tras año intenta ofrecernos nuevos productos con sabores y texturas más sofisticadas, ofreciendo dulces navideños con sabor a cualquier cosa, incluyendo en la lista de ingredientes grasas hidrogenadas, conservantes, colorantes, saborizantes y un largo etcétera de productos químicos que nada tienen de saludables. Elige siempre aquellos productos que garantizan una elaboración artesanal e ingredientes naturales de primera calidad. Las fiestas son para celebrarlas con energía, alegría y salud. Así que no pierdas la ocasión de darle una "alegría al cuerpo" mientras le das a tu organismo lo mejor que la naturaleza nos ofrece para combatir el frío invierno, aparte de contribuir a que se mantengan nuestras costumbres y delicias gastronómicas.

¡¡FELICES Y DULCES FIESTAS!!

César Esteban, quiromasajista y coach nutricional.

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